
Sign up to save your podcasts
Or


Durante todo el tiempo pascual hemos contemplado el camino de Cristo.
Lo vimos resucitar de entre los muertos.
Lo vimos aparecerse a sus discípulos.
Lo vimos ascender al Padre.
Y hoy llegamos a Pentecostés.
Podríamos preguntarnos:
¿Qué sucede ahora?
¿Ha terminado la obra de Cristo?
¿Ha regresado al cielo dejando a sus discípulos solos?
El Evangelio responde claramente que no.
Jesús se presenta en medio de ellos y les dice:
“La paz esté con ustedes.”
Luego sopla sobre ellos y añade:
“Reciban el Espíritu Santo.”
Pentecostés es la respuesta de Dios a la aparente ausencia de Cristo.
Jesús no abandona a los suyos.
Permanece con ellos de una manera nueva y más profunda.
Durante su vida terrena los discípulos podían caminar junto a Jesús.
Podían escucharlo.
Podían verlo.
Ahora Cristo quiere algo todavía más grande:
habitar en ellos.
By Padre Luis M Flores AlvaDurante todo el tiempo pascual hemos contemplado el camino de Cristo.
Lo vimos resucitar de entre los muertos.
Lo vimos aparecerse a sus discípulos.
Lo vimos ascender al Padre.
Y hoy llegamos a Pentecostés.
Podríamos preguntarnos:
¿Qué sucede ahora?
¿Ha terminado la obra de Cristo?
¿Ha regresado al cielo dejando a sus discípulos solos?
El Evangelio responde claramente que no.
Jesús se presenta en medio de ellos y les dice:
“La paz esté con ustedes.”
Luego sopla sobre ellos y añade:
“Reciban el Espíritu Santo.”
Pentecostés es la respuesta de Dios a la aparente ausencia de Cristo.
Jesús no abandona a los suyos.
Permanece con ellos de una manera nueva y más profunda.
Durante su vida terrena los discípulos podían caminar junto a Jesús.
Podían escucharlo.
Podían verlo.
Ahora Cristo quiere algo todavía más grande:
habitar en ellos.