El Espíritu Santo es la vida de nuestra vida, el amigo íntimo escondido en el fondo de nuestra alma, y es él quien, desde el interior, diviniza nuestro ser y como consecuencia, nuestras intenciones, nuestros pensamientos, nuestras acciones.
El Espíritu Santo es la vida de nuestra vida, el amigo íntimo escondido en el fondo de nuestra alma, y es él quien, desde el interior, diviniza nuestro ser y como consecuencia, nuestras intenciones, nuestros pensamientos, nuestras acciones.