La forma de vencer al mundo no está relacionada con ningún tipo de batalla o de conflicto, sino al contrario, es una forma suave, tierna y amorosa que abraza todo lo manifestado para aprender a amarlo, así es como neutraliza las polaridades y las disuelve. Y eso es algo que no ocurre de forma definitiva y trascendente, sino que se realiza a cada instante, con cada decisión, en el día a día, en la manera que tenemos de enfrentarnos a todas y cada una de las experiencias que vivimos en el mundo. Desde el Amor conseguiremos ir venciendo todas esas resistencias que nos impiden amar, salvaremos los obstáculos que basados en el miedo, dejan de recibir atención y valor para poder dedicar nuestro tiempo y energía en todo aquello que nos empodera, ilumina y libera.