Eduardo Grajales Hernández se graduó como biólogo de la Universidad del Quindío. Su trabajo de grado, realizado junto a Juliana Martínez y bajo la dirección del profesor Anibal González, consistió en la propuesta de una guía metodológica para la valoración no monetaria de los servicios ecosistémicos de las áreas de interés estratégico del departamento del Quindío. Su primer trabajo como profesional lo desarrolló en la misma universidad, colaborando con el grupo de investigación de monos nocturnos en el municipio de Pijao. En este proyecto, Eduardo desempeñó el rol de investigador de campo para el Plan de Manejo del Mono Nocturno en el departamento del Quindío. Posteriormente, brindó apoyo profesional en diversas entidades públicas, como la Gobernación del Quindío. En este rol, tuvo la oportunidad de conocer de cerca las áreas de interés estratégico para la conservación del recurso hídrico, identificando un problema crucial: el desconocimiento de la existencia de estas áreas por parte de los habitantes que se benefician de sus servicios ecosistémicos. Actualmente, Eduardo se dedica al ecoturismo con un enfoque regenerativo, dónde busca impactar de manera positiva en el ambiente y las personas que están interesadas en desarrollar proyectos de turismo en departamento del Quindío y en el eje cafetero en general, teniendo siempre cómo enfoque la contemplación, conocimiento y conservación de las diferentes especies silvestres.