Las raíces más gruesas de un árbol casi no absorben agua. Quienes realmente hacen ese trabajo son unas estructuras microscópicas, frágiles y temporales llamadas pelos radiculares.
Esta semana hablo sobre la diferencia entre lo que nos da estabilidad y aquello que realmente nos nutre. Porque, a veces, pasamos años fortaleciendo nuestras raíces más grandes mientras olvidamos cuidar las más pequeñas.
Lee el artículo completo en Substack: https://substack.com/@verdehechoamano