El "vía crucis" son las diferentes etapas o estaciones por las que transcurrió el sufrimiento de Jesús de Nazaret hasta morir crucificado en una cruz. Así lo recogen en el Nuevo Testamento, que es el segundo de la Biblia cristiana, los cuatro evangelistas: Juan, Mateo, Marcos y Lucas. Estas etapas o estaciones fueron catorce y durante todas y cada una de ellas padeció toda una serie de vejaciones, humillaciones, maltratos físicos y psicológicos. Si parte de este "vía crucis" le trasladamos a las actuales situaciones por las que desgraciadamente estamos pasando no solamente en España sino en todo el resto del orbe terráqueo pienso que existen ciertas concomitancias o similitudes con las que pasó una de las figuras más emblemáticas y representativas de la Historia de la Humanidad: Jesucristo, que-como les acabo de mencionar- acabo crucificado al final de su muy prolongado sufrimiento. Extrapolándole éste diría que el fin del mismo será con la victoria a ese bicho perverso, que está desolando pérfidamente a todos los seres humanos, pero esto por ahora francamente no está muy claro. Los muy sabios dichos castellanos dicen que "después de un túnel siempre hay una luz", "detrás de una puerta que se cierra siempre existe otra que se abre muchísimo mejor". Confiemos en que pronto, muy pronto lleguemos a esa salvadora luz y que esa maravillosa puerta por fin se abra. Jesucristo la vio al morir crucificado. La muerte fue su salvación y a la vez su tranquilidad. La puerta que le cerró la vida se transformó en otra con su resurrección. Es decir, que los padecimientos que estamos sufriendo con esta "nueva normalidad" no serán en vano, pues con el logro de que el bicho malo desaparezca volveremos a esa tan anhelada y deseada antigua normalidad o lo que es lo mismo a la vida. Sí, como oyen. Para mí esta situación es enteramente anómala y sinceramente no es vida amigos y amigas internautas y oyentes de nuestras "Letras Encadenadas". Por otra parte, antes de introducirme y de explicarles el por qué he comenzado esta reseña de esta manera les recuerdo que el viernes santo en Roma su Santidad el Papa realiza el mismo "vía crucis" que efectuó Jesucristo. El mismo es retransmitido por los principales medios audiovisuales. Yo les tengo que decir que alguna vez he visto este acto religioso, y también he tenido este infatúo verano la hermosa ocasión de leerlo en un fabuloso y maravilloso libro de poemas llamado precisamente "VÍA CRUCIS", que ha compuesto magnífica y fabulosamente bien un genial y sensacional poeta ANTONIO PERÁN ELVIRA. Le ha editado y publicado la fascinante y extraordinaria editorial Cuadernos del Laberinto de nuestra entrañable y querida amiga Alicia Arés. ANTONIO PERÁN ELVIRA hace una sapiente y preciosa recreación personal de lo que sufrió Jesús de Nazareth. Puede que al poco de empezar a leerle piensen que es un poemario netamente religioso. Yo les aseguro que realmente no es así, porque entre otras cosas-independientemente de las creencias religiosas o no de cada uno-a-todos-as hemos padecido algún "vía crucis" en nuestra vida. ANTONIO PERÁN ELVIRA hace una muy admirable y muy meritoria extrapolación de esas vicisitudes a nuestra realidad, a nuestra vida cotidiana. Durante su lectura observamos y por ende comprobamos como cada poema, cada verso va desmembrando los proceloso y tortuosos avatares de cualquier ser humano: sus resbalones, hundimientos, interrogantes, reflexiones... "VÍA CRUCIS" es un libro de poemas repleto de una gran humanidad y bondad. En la que encontramos dentro de esa temática poemas en verso libre: los más y algunos con rima. Poemas llenos de calidad, maestría y virtuosismo. Versos que nos deleitan con su emotividad, intimismo y sabiduría. En la última etapa o estación ANTONIO PERÁN ELVIRA nos deja no solo la libertad sino unos enigmas en forma de mensajes crípticos que deben de resolver el-la lector-a a su libre albedrío. Remitiéndome a su lectura les indico que ésta es amena, entendible por la sencillez de su léxico e ilustrativa. Durante la misma podrán descubrir que es un relato, una narración poético-a con la que disfrutaran placenteramente de una vez. Su ritmo es muy versátil, muy lleno de variantes, lleno de variantes en cuanto a las pausas de las cadencias y a la lentitud, templanza o rapidez de la narración poética. El estilo es muy preciosista, muy homogéneo debido fundamentalmente al léxico que es variado y maravilloso. Yo evidentemente se les recomiendo por la pureza de su poesía, por esa humanidad y hermosura que destila. "VÍA CRUCIS" de ANTONIO PERÁN ELVIRA. Editado y publicado por la editorial CUADERNOS DEL LABERINTO ya tiene un preeminente lugar en uno de los muy privilegiados anaqueles de la biblioteca radiofónico-sonora en por supuesto "Letras Encadenadas".