Hoy os proponemos una experiencia distinta. No vamos a recorrer la tierruca con los ojos, sino con algo mucho más íntimo, más evocador… el olfato. Porque hay lugares que no solo se ven, se respiran. Y Cantabria es, sin duda, uno de ellos.
Acompañadnos en este viaje por los aromas de Cantabria.