¡El evento que celebramos cada mañana del día de Pascuas no debería ser un evento que celebramos sólo ese día! Cuando verdaderamente comenzamos a comprender que fue lo que sucedió en la cruz y el significado de la tumba vacía, es que nos damos cuenta que este no es un evento para ser celebrado una vez al año. La victoria de Jesús también se convirtió en nuestra victoria.