“Si tan solo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua viva” ¿ Se imagina un encuentro personal con Jesús y que esta sea su invitación? Rompiendo toda clase de barreras Jesús agendó un encuentro con una mujer en el pozo, un momento para restaurar su dignidad, extenderle Su gracia y derramar Su amor.