“Hay causas por las que merece la pena morir, pero jamás hallé una por la que merecería la pena matar”
Así de tajante se mostraba el novelista, filósofo y periodista francés, Albert Camus. No podemos estar más de acuerdo con sus palabras.
A lo largo de la historia, los seres humanos hemos justificado todo tipo de actos atroces en nombre de lo que consideramos un bien mayor, más elevado. Asesinatos impunes, crueles castigos o desproporcionados exilios se han respaldado de supuestos valores que pretendían mejorar la especie humana. Su condición.
A la vista está que lograron más bien, todo lo contario.
De todas estas, la más peligrosa siempre fue la que se usaba en nombre de Dios, en nombre de la Fe. Todas, absolutamente todas las religiones en un momento u otro de su historia tienen en su haber quienes se sirvieron de esa necesidad espiritual del ser humano para satisfacer sus propios y grotescos deseos.
Es por ello que esta noche nos preguntamos ¿Qué es pues la FE? ¿cambia algo creer? Y lo más importante: ¿hay distinciones, clases entre los creyentes?
Esta semana en Todo es Posible Si lo Crees, conoceremos el testimonio de una mujer adelantada a su época y fuerte, muy fuerte. Alguien que ha conocido de primera mano lo que es la fe, la esperanza y el amor:
¡Ana Contreras!