Reconoce que todo proviene del cielo y es Dios quien lo da. Pídele a Dios que te muestre cuál es tu llamado. Deja que Dios crezca y tenga más importancia que tú. Es importante que reconozcamos que el ser parte del Grupo de Adoración va mucho más allá de un Talento, hay una responsabilidad espiritual que conlleva ser Ministro de Adoración. No podemos descuidar nuestra vida espiritual! Es necesario estar “conectado” con el Espíritu para conocer hacia donde Dios quiere llevar a su Iglesia. Tenemos que entender es Dios quien te llama, es Dios el que decide tiempo y el momento.