Antes de que el alba rompa el silencio de la noche, "De madrugada te buscaré" te invita a comenzar tu día sumergiéndote en la tranquilidad y la seguridad que solo la palabra de Dios puede ofrecer. Guiado por el Pastor Damián Ayala, este devocional diario, que da inicio a las 5:30 a.m., se convierte en un refugio de paz y protección divina. En el episodio de hoy, nos adentramos en el reconfortante mensaje de Salmo 121:4–8, donde se nos asegura que el vigilante de Israel, nuestro Dios, nunca cierra los ojos, manteniéndose siempre alerta y a nuestro lado como sombra protectora.
Con cada palabra de este salmo, recordamos que no hay momento del día o de la noche en que estemos solos; el sol y la luna están bajo su mando, y Él nos libra de todo mal. Este episodio es una promesa de la constante presencia de Dios en nuestra vida, protegiéndonos en cada paso que damos, tanto ahora como para siempre. Acompáñanos en este viaje de fe y confianza, donde cada madrugada es una oportunidad para recordar que estamos bajo la eterna vigilancia y cuidado del Señor.