Mientras el país se paraliza, la tensión se traduce a lo electoral. Los guarismos pre-electores que se manejan indican que, nada va a ser distinto al 12-S y que en éste 14-N para muchos oficialismos puede ser peor. Con un dólar a 205 y todas las emociones alteradas, ya todo está dicho no hay muchas sorpresas para dar.