Y si el socialismo cubano es tan ineficiente como repiten desde hace décadas, surge la pregunta incómoda: ¿por qué llevan 65 años intentando asfixiarlo? Una Cuba sin sanciones sería un problema… para ciertos discursos. Porque si la isla se derrumba por sí misma, ¿quién se lleva el crédito? ¿Quién posa como libertador mientras en casa se acumulan los incendios?