Es común encontrar creyentes culpando siempre al diablo o al pecado por los problemas y las tormentas que enfrentan en la vida. Sin desconocer la realidad del mundo espiritual, y el plan del enemigo de impedir nuestro avance hacia la voluntad de Dios, en este mensaje vemos claramente que las tormentas que enfrentamos no solamente son posibles dentro de nuestra vida cristiana, sino que Jesús mismo puede ser quien las provoque o permita para llevarnos a reconocerlo a Él. As ahí cuando entendemos que verdaderamente a los que amamos a Dios, todas las cosas nos ayudan a bien.
Predicador: Felipe Echeverr