Ávila empieza y aa vestirse de época. Cuando se acerca el Mercado Medieval, la ciudad cambia de aspecto, pero también cambia la forma en la que sus vecinos y visitantes se relacionan con ella. Y una parte fundamental de esa transformación está en la indumentaria.
El Palacio Suprunda vuelve a convertirse en uno de los esecenarios que nos permiten viajar al pasado a través de telas, colores, tocados, capas y todo tipo de detalles. Una muestra que no solo enseña cómo podían vestirse hombres y mujeres en la Edad Media, sino que también pone en valor el trabajo artesanal que hay detrás de cada prensa. Y detrás de esta exposición está Carmen Andueza, responsable y comisaria de la muestra y una de las personas que más conoce el mundo de los atavíos de las Jornadas Medievales de Ávila.