En Vive el Deporte, hoy hablamos de todo lo acontecido este fin de semana en deporte burgalés, en el que el rugby y el balonmano fueron protagonistas especiales con resultados adversos.
El UBU San Pablo Balonmano acarició el ascenso a la Liga Asobal pero terminó cediendo en la prórroga ante el Tubos Aranda Villa de Aranda. Ahora le quedará una última opción de ascender, dentro de diez días, ante el Cangas de Morrazo.
El Recoletas Burgos Caja Rural tuvo en las botas de Tomás Carrió el campeonato de la División de Honor de rugby, pero si lanzamiento a palos no entró. Perdió por la mínima ante el VRAC Quesos Entrepinares, lo que no empaña una temporada espectacular con la consecución de la Supercopa de España y la Copa del Rey.
En baloncesto, el Longevida San Pablo ya espera en la Final Four. Tres de tres en su enfrentamiento directo ante el Real Valladolid de baloncesto para asegurarse un puesto de cara a tratar de recobrar su presencia en la máxima categoría del baloncesto español.
Por su parte el Grupo Ureta Tizona no tuvo suerte en el cuarto partido en tierras gipuzcoanas y se lo jugará todo a una carta el próximo viernes en El Plantío en el quinto y definitivo encuentro.
En futbol, el Burgos CF, se despidió definitivamente de todas sus posibilidades de poder jugar la fase de ascenso. Empató a uno ante el CD Tenerife y jugó su último partido en casa de la temporada. Cerrará el curso el próximo domingo ante la AD Alcorcón, ya descendido.
Y el CD Mirandés tras empatar en Albacete necesitará al menos un empate ante la SD Amorebieta si no quiere descender.