Nuestras conductas neuróticas, incomprensibles, dañinas y autodestructivas provienen de situaciones dolorosas del pasado: traumas, abandonos, maltratos, exclusión, impotencia frente a atropellos que no comprendimos y de los cuales no nos pudimos defender: el daño sufrido en el pasado condiciona nuestro presente. Somos vulnerables y nos dejamos afectar por las decepciones, frustraciones, enfados y pérdidas. Así es la vida, y no podemos escapar a su sabiduría, muchas veces opuesta a nuestra lógica mental de esperarlo todo perfecto. Las heridas del alma y del corazón pesan mucho más que las del cuerpo, sin embargo si tratamos a nuestro niño interior con amor incondicional, la alegría vuelve y se instala en nosotros. Es posible curar sus heridas, usted es el curandero.
Programa a cargo de Nury Bedoya, Alejandro Molina y el invitado Carlos Arturo Bustamante, Psicólogo.