El Padre Mauricio Merino de origen Salvadoreño, es uno de los estudiantes que residiendo temporalmente en Roma les sorprendió la pandemia, cuando está a punto de concluir su Doctorado en Teología Espiritual, todo se paralizó, el ritmo de vida cambió y las proyecciones se orientaron a rumbos diversos, prácticamente de acompañamiento a los necesitados, durante la presente crisis, en todos los niveles.