Hermanos y hermanas: Jesús nos llama perfectos. Todos pasamos por momentos en que el lenguaje de Jesús nos parece duro, exigente, hasta incomprensible: "No robar", en medio de la corrupción generalizada; ser fiel, en medio de la "infidelidad promocionada"; pero Cristo busca a los decididos: ¿También ustedes quieren irse? No son estos tiempos para ser cristiano por costumbre o rutina. Las dificultades son muchas. Todos necesitamos la fuerza del Espíritu Santo. Hoy, en el momento del ofertorio todos nos haremos solidarios con la Campaña Compartir.