Muchas veces nos sucede que llegamos a un punto donde me pregunto: ¿qué he hecho con mi vida? ¿Para qué estoy aquí? ¿Tiene algún sentido todo lo que he vivido? Es cuando nos damos tiempo de cuestionarnos si hemos vivido en piloto automático o si hemos escuchado la voz de nuestros sueños, del anhelo de nuestra alma