En Vivir para contarlas, Edurne Baz repasa la vida y obra de Nellie Bly, considerada la pionera del periodismo de inmersión. Con solo 21 años viajó a México para trabajar como corresponsal, a pesar de que ni siquiera conocía el idioma. En uno de sus más valientes desafíos, se hizo pasar por loca y consiguió ser internada en un asilo psiquiátrico para mujeres, lo que le permitió vivir en primera persona, y sacar a la luz, el infierno que las internas vivían entre aquellos sórdidos muros.