Allá debajo de los molinos
entre los tejados rojos
y la torre de la iglesia
el canto de las cigarras
y al anochecer los grillos
sirven de marco a la sombra
de olivos y campanarios
al corazón de un manchego
que se alejó de esta tierra
y que lo atrajo el amor
por el asadillo nuestro,
por el pisto, por el olor de su pan,
por los besos
que antaño hubiera querido en si
llevárselos en la piel.
ahora que ya volvió a la casa,
con el deseo agrandado
la mirada en la llanura
la sonrisa de su alma
y la tristeza de ver
que se ha cambiado la plaza,
que manolo, ya no está,
que los hijos de la paca
son los dueños de lo suyo,
que a los suyos los ha tragado la tierra
que solo son ya recuerdos,
tallados en una piedra
que hay tiempo aun de espera,
de recuperar palabras,
de recuperar si quieres la alegría de una tierra.
La Mancha………………..
Donde la niñez perdura en el corazón de tantos
donde la nobleza es
el sello para quebrantos.
La Mancha………………..
girasoles, azafrán, ajos, pimientos, escarcha,
las persianas, en las puertas los serijos,
al atardecer de agosto sus gentes a la fresquita,
cada uno con su silla se marchan con sus historias
sin salir de sus aceras.
Mientras mi gente revive de nuevo el tiempo
donde lo importante era,
vivir, solo vivir,
abrazados a esta tierra.
chema muñoz ©