El mural ya está terminado y el gran árbol de Carmen Martín ha cobrado vida en Canido. La pintora ferrolana, responsable de la Escola Aberta de Arte, afrontó el pasado 5 de septiembre el reto de levantar un gigantesco andamio para comenzar una de las obras de mayor dimensión de esta edición de Meninas de Canido.
El escenario elegido fue un muro hasta ahora desnudo, situado en la entrada de la residencia de mayores Mi Casa, en la calle Coruña. El proyecto partía de una idea muy especial: pintar un enorme árbol del que cuelgan cuadros con personajes inspirados en Las Meninas de Velázquez, pero cuyos protagonistas son los propios residentes de Mi Casa.
El resultado es un mural que mezcla arte, barrio y memoria. Juan, Marisa, Carmiña, Antonio, Sesé, Carmen, Marinela, otra Carmen, María del Carmen, una tercera Carmen y Sindo aparecen caracterizados como personajes de la obra, aunque perfectamente reconocibles. Incluso hay espacio para el gato de una de las residentes, encaramado a una de las ramas del gigantesco árbol.
Carmen Martín convierte así una pared en blanco en una historia colectiva, en la que los vecinos más veteranos de Mi Casa pasan a formar parte del paisaje artístico de Canido. Un mural que une generaciones, recuerdos y creatividad y que añade una nueva historia a las Meninas de 2026.