La cámara de bólidos de la Agencia Espacial Europea (ESA) detectó el objeto desde Cáceres el sábado a las 22:46 UTC; las 0:46 del domingo en la España peninsular.
La Oficina de Defensa Planetaria de la ESA ha estado analizando el bólido y cree que era un pequeño trozo de cometa que acabó desintegrándose en la atmósfera terrestre a una altura bastante baja de 60 kilómetros.
Según las estimaciones de la ESA, el bólido sobrevoló España y Portugal a 45.000 metros por segundo (162.000 km/h) antes de quemarse por completo sobre el océano Atlántico.
De acuerdo con el análisis del CSIC, el bólido de origen cometario impactó contra las capas más altas de la atmósfera con una trayectoria muy plana, de 10 grados sobre la horizontal, lo que aumentó su brillo y visibilidad.
También se cree que tenía un alto contenido en magnesio por su color azulado. La tonalidad azul de algunos bólidos puede deberse a la presencia de minerales ricos en magnesio, como la olivina y el piroxeno, que son comunes en estos objetos extraterrestres.