Una de las prácticas más habituales estos días es compartir décimos. Muchas veces le hacemos una foto y lo mandamos a alguien por WhatsApp. Pero, ¿qué pasa si toca? ¿Se puede reclamar parte del premio con solo esa información? En principio sí. Los mensajes de WhatsApp pueden ser una prueba, pero idealmente deberían de aparecer los datos del depositario, los participantes y la participación de cada uno.
¿Y qué deberíamos hacer para evitar problemas?
La mejor manera de gestionar esto es que el depositario del décimo lo fotocopie o le saque una foto y le entregue a cada participante una copia firmada (con el nombre y el DNI del depositario) en la que se indique que tal persona juega en ese número, serie, fracción y sorteo, y la cantidad de euros que sea.
¿Qué pasa si ese reparto o esa compra de un décimo se produce dentro del matrimonio? En este caso es más sencillo, vamos a ver, cuando un miembro de la pareja decide cobrar por su cuenta el décimo y no compartir las ganancias... pues solo podría ser así si el matrimonio tuviese separación de bienes y ese décimo hubiese sido comprado con el dinero privativo de uno. Si el matrimonio es en gananciales, se reparte el 50% para cada uno.
El premio es compartido, ¿cómo pagamos los impuestos?
Se aplica el límite exento, 40.000 euros, a cada uno de ellos. A la hora de cobrar ese décimo hay que identificar a todos los que comparten el premio para que la acción del que se encarga de cobrar el décimo y repartir el importe con el resto de los partícipes no se considere donación a efectos fiscales, en ese caso se pagaría ese impuesto de donaciones.