La muestra, nacida como un proyecto de arteterapia, contiene 130 fotografías protagonizadas por los residentes de 'Idea Foz' (Lugo) que tienen como objetivo hacer visible la situación vivida en los centros de mayores durante la pandemia de Covid-19 y humanizar la atención y el cuidado de las personas residentes reinventando el uso de las mascarillas.
Precisamente, el origen de la exposición está en eFoz, donde Fátima Fernández, directora, percibió que las medidas impuestas por las autoridades sanitarias durante el Estado de Alarma habían afectado negativamente a las personas residentes. En este sentido, el uso de mascarillas y EPIs, los confinamientos y la obligada distancia social habían dificultado la atención y el cuidado de los residentes provocando, entre otros, el aceleramiento de los procesos de deterioro cognitivo y el aumento de la dependencia, los cuadros depresivos y el aislamiento. De esta forma, Fernández trató de convertir un objeto disruptivo e incómodo como era la mascarilla en un elemento novedoso y creativo que pudiera ser utilizado como recurso terapéutico y se propuso llevar cada día una mascarilla nueva y divertida en su estética que atrajera la atención de las personas residentes y les suscitara curiosidad e incluso humor.
Para ello, contactó con más de 100 artesanos locales, a los que hizo partícipes de la situación que estaba viviendo el centro, para que diseñaran máscaras diferentes, divertidas e interesantes. Así, se recibieron máscaras procedentes de todos los puntos del país y de lugares como Grecia, Italia, Portugal, Reino Unido, Chile y Argentina. El resultado fue inmediato: se observó en las personas residentes un aumento del bienestar, así como el incremento de la motivación y la expectativa por descubrir cómo sería la mascarilla del día siguiente.