Hace poco contábamos que A Escola da Vaca, fundada hace 25 años por Nuria de Pablo, celebraba su aniversario. Y en estos días ya es oficial que Nuria ha cedido el testigo de este centro, pionero en la ciudad, a dos personas que llevan trabajando desde hace unos meses en asumir la gestión de la que fue primera escuela de música de la urbe, al margen del conservatorio. Ellas son Marta Bueno y Silvia Melon. Como personas implicadas y trabajadoras, son las llamadas a continuar con el proyecto de Nuria.
En este último curso ya se ha ido consolidando la transición, y aunque no era de dominio público, todo el profesorado de la escuela era conocedor de la etapa que se abría. «Y es que la escuela siempre ha sido como la casa de una gran familia, y todo el que entra por la puerta lo percibe», afirma Silvia. «Esa familiaridad es seña de identidad, la música es el motor, y la enseñanza, la pasión del equipo, tras el que lo que cuenta son las personas, tanto alumnos como profesores» asegura Marta.
Las dos trabajadoras, convertidas ahora en empresarias, cuentan con un equipo en el que participan músicos consolidados como la propia Silvia, Elena y Bea Rivas, Noelia Santos, Hugo Martínez, Bruno Castro Prunen, Pablo Leira y Sara Ember. Clases de instrumentos, voces e incluso de cantos de taberna siguen formando la oferta didáctica para grandes y pequeños.
En este nuevo ciclo, relata Silvia, «seguiremos llevando la música a las calles de Ferrol para despertar sonrisas, bailes inesperados, y esa curiosidad de: ¿Y yo podría tocar así?». Inician una etapa con un montón de novedades que empiezan a ver la luz este mismo verano: Cursos de composición, grabación y edición musical; talleres infantiles; o los conciertos de los combos de la escuela. En Dolores 81 hay todo un mundo de música y las puertas siguen estando abiertas.