El colegio , más conocido como el colegio de las Discípulas, está de aniversario, cumple 75 años en Ferrol. El centro educativo fue fundado en 1947 por cinco monjas, la madre Lucía y las hermanas Soledad García, María Fe Pérez, Carmen Arias, Rosario López y Antonia Santos, en plena postguerra apostando por mejorar la calidad educativa de unos tiempos en los que la enseñanza no era obligatoria. Aquella media docena de monjas recién arribadas a Ferrol contaron con la compañía del vicario general de la Diócesis, que por aquel entonces era Félix García Tejedor. Él las acompañó en el tren desde Betanzos y ya en la estación ferrolana, tres jóvenes de la ciudad, Julia Fernández, Marciala Sobrino y la inolvidable María Luisa Falero, que pronto se convirtió en una discípula más, las guiaron por las calles hacia su primer hogar, sito por aquel entonces en un piso de la calle San Francisco. No fue hasta 1957 cuando se trasladaron al hermoso Chalet Antón, la casa de la torre, junto al parque Raíña Sofía, obra del arquitecto Rodolfo Ucha. Allí y en los edificios contiguos es en donde desarrollan su actividad con un modelo educativo centrado en la cercanía con el alumnado aplicando un modelo pedagógico innovador desde sus orígenes que apuesta por el plurilingüismo y las TICS. Es por ello que la Fundación Amancio Ortega, le ha concedido en los últimos 5 años, 3 becas de estudios en el extranjero a alumnos del centro. En estos días las ventanas del centro se han llenado de globos, los pasillos de tartas de cartulina que saben a fiesta, preparan programas conmemorativos en su radio escolar y han celebrado una multitudinaria eucaristía presidida por el señor obispo en San Julián. Feliz aniversario y a por el primer siglo.