La calle Dolores cuenta desde el pasado lunes con una de las librerías más bonitas de la ciudad. La Central Librera, de la mano de la tercera generación de la familia Justo, ha estrenado un nuevo espacio destinado a los libros para todos los públicos. Alberto Justo es el nieto del fundador de la Central librera en Ferrol y ha hecho una decidida apuesta por dar un nuevo aire a la historia que inició su abuelo en 1950. Antonio Justo Martinez, el abuelo de Alberto era un hombre muy activo, capitán de artillería, tuvo en Ferrol una zapatería y una cafetería, Juba, en la calle Real, apostó incluso por una peluquería en la que nunca se llegó a embarcar y en 1950 abrió la primera Central Librera. Desde entonces hasta ahora todo ha cambiado, también Ferrol, lo único que permanecía como comenzó en el primer día, era la vieja librería de la calle Dolores, que ahora de la mano de Alberto Justo se ha ido a la acera de enfrente, a una remodeladas instalaciones en lo que fue hasta hace poco el almacén. Han invertido los términos y la vieja tienda será ahora, en principio, el almacén. En las nuevas instalaciones han cuidado hasta el más mínimo detalle. Cuentan al fondo con una zona de literatura infantil en la que los niños podrán disfrutar de sus libros y además una amplia tarima, que nos cuenta Alberto y su padre Miguel, servirá para poder disfrutar de presentaciones de libros con espacio y comodidad. La idea de Alberto la supo hacer realidad un estudio de interiorismo en el que confiaron la reforma realizada por empresas de la comarca. Amplias estanterías, con todo a la vista y al alcance de los clientes con una luz cálida que hace el espacio muy acogedor. Siempre supervisado por su padre Miguel Justo, que como dice “ ahora soy el de los recados, siempre he estado de paso por la librería compatibilizándolo con mi trabajo en Astano. Fue mi hermana Peri la que a lo largo de los años jugó un papel relevante aquí”. La Central Librera de la calle Dolores inicia una nueva etapa en la que Alberto y su equipo formado por Conchi García, Susana Martín y Sara Calvo atenderán ahora con más espacio a los clientes de toda la vida y a los que lleguen por la puerta del nuevo establecimiento.