El coronavirus ha dicho hasta luego a cursos, actividades, exposiciones o bailes, que tanta vida daban cuando el día a día se vivía de otra manera. Pero ha puesto de relieve todo lo que, aún desde sus casas, las entidades de los barrios pueden hacer por sus vecinos en la era de la pandemia. La Asociación de vecinos de Canido inició la crisis del coronavirus con una «avanzadilla» de una red solidaria que venía preparando previamente con la parroquia de Santa Cruz. Canido utiliza su Facebook para mantener en la medida de lo posible las actividades, gracias al profesorado, «que foi moi xeneroso e está mantendo de forma activa clases on line e cargando vídeos para o alumnado». Los vecinos pueden seguir practicando zumba, pilates, yoga, inglés y hasta japonés. Hay incluso sesiones de cuentacuentos para los niños.