Los vecinos y familiares de Elisa Abruñedo, la mujer asesinada en Cabanas a principios de septiembre, están intranquilos ante los escasos avances de la investigación del asesinato. Elisa fue hallada muerta al día siguiente de su desaparición a pocos metros de su domicilio, ubicado en Lavandeira, una de las parroquias del municipo coruñés de Cabanas. El cuerpo, con señales de violencia sexual, fue acuchillado tres veces con saña, fue encontrado ensangrentado, desnudo y semioculto entre unas zarzas a escasos metros de la carretera.