El Glaucoma es una patología ocular que no presenta una sintomatología que nos permita advertirla de buenas a primeras. Se caracteriza por un daño progresivo del nervio óptico, encargado de llevar la información visual al cerebro.
Si no se trata, la enfermedad progresa sin apenas síntomas para el paciente, llevando a una pérdida gradual del campo visual e incluso a la ceguera irreversible. Es por esa falta de síntomas de alarma por lo que se le conoce como la “ceguera silenciosa” o el “ladrón de la visión”. Hablamos del modo de prevenir esta patología que afecta a cerca de medio millón de personas en España.