La lucha contra el extractivismo minero y la explotación de los recursos naturales en América Latina se ha ido incrementando en los últimos años. Estas prácticas extractivistas a la vez que crea escenarios tensos, impacta la naturaleza de manera negativa, además de poco beneficiosa, a las comunidades aledañas donde se desarrollan estos proyectos.
Panamá no escapa a esta realidad y la reciente movilización popular de noviembre de 2023 contra el nefasto contrato minero 406, firmado entre el Estado Panameño y Minera Panamá, concesionaria de First Quantum Minerals, es evidencia de ello. Esta resistencia representa una lucha por preservar la identidad cultural, proteger el entorno natural y garantizar los derechos fundamentales de las comunidades locales.