Esta frase es una poderosa invitación a la visión radical y la acción transformadora. No se queda en el idealismo de un sueño; lo aterriza en la responsabilidad del presente.Imaginar un mundo sin prisiones es, en esencia, imaginar un mundo donde la justicia se basa en la sanación, la restauración y la prevención del daño. Requiere dejar de lado la venganza como solución y, en su lugar, invertir en la educación, la salud mental, el propósito y la comunidad.El llamado a "Vamos creándolo" nos recuerda que este futuro no es utópico, sino un proyecto que se construye con cada acto de empatía, cada política justa y cada enfoque en la raíz de los problemas sociales. Tu acción, por pequeña que sea, es el ladrillo de ese nuevo mundo.¿Qué pequeña acción puedes tomar hoy para invertir en la sanación y la prevención en tu comunidad?