Esta lista enumera principios fundamentales para mantener una conducta ética y profesional tanto en la vida personal como en el ámbito laboral. Entre los valores destacados se encuentran el reconocimiento del mérito en los demás, el control del temperamento, la cortesía y la tolerancia. También subraya la importancia de ser puntual, sincero y modesto, así como la necesidad de analizar y reflexionar antes de actuar. El respeto por los trabajadores manuales y la dedicación al trabajo son altamente valorados, y se resalta la importancia de pensar en el bien común, como el negocio, por encima del interés propio. Estos principios sirven como guía para una vida profesional y personal equilibrada y respetuosa.