En este capítulo te comparto todas las lecciones y herramientas que se me revelaron y me ayudaron a encontrar mi propósito de vida, gracias y a partir del dolor que me dejó un corazón roto. Exploramos por qué los espacios que quedan entre los trocitos de un corazón roto, son los mejores lugares vacíos, para construir y crear versiones de nosotros que no existían antes. Además, te cuento cómo, a pesar del dolor, pude aprender a recibir desde la abundancia y no desde la escasez todas las lecciones que tenía que aprender de mi luto. Te enseño cómo transformé todo mi dolor en energía que me ayudó a reconocerme y seguir construyendo mi mejor versión.