La figura del reality "La Voz" dice sentirse un privilegiado por pertenecer a dos países: la Argentina que lo vio nacer, la Venezuela que lo cobijó. Por eso se preocupa por el destino de sus habitantes. Y algo más: se ocupa. "De lo contrario, estoy perdiendo el tiempo", le explica a Teleshow este hombre que sigue los mandatos de Dios tanto como las enseñanzas de sus padres, como la cultura del trabajo