El software libre tiene un déficit de reconocimiento institucional. En los informes corporativos es aún mayor, pues lo que no se puede ni medir ni reportar no existe. Reducir este déficit informativo puede mejorar la percepción del impacto social del software libre e incluso crear nuevas fuentes de financiación para la actividad a través de los inversores socialmente responsables.
Por ello, en la charla se propone emplear para las contribuciones empresariales de software libre el marco de comunicación de actividades socialmente responsables, usualmente aplicado a actuaciones medioambientales (p.e. plantar árboles, sanear ecosistemas, reciclar residuos, etc) o sobre comunidades desfavorecidas (p.e apoyar programas de integración social, financiar escuelas en países en desarrollo, etc). En las empresas que desarrollan software libre este impacto social es consecuencia de su propia actividad, e intrínsecamente inseparable de ella, pues liberar código o aportar medios para su desarrollo es una contribución activa y voluntaria a la mejora social y económica de la sociedad aún teniendo el objetivo final de mejorar la posición competitiva y el valor añadido de la empresa. Sin embargo, fuera de la comunidad del software libre, esto es absolutamente desconocido.