En la parábola del Buen Samaritano, tres hombres se encuentran en el camino con una persona herida. Solo uno de ellos, el menos religioso y quizás el más rechazado de los tres, es el que termina haciendo lo correcto y va en rescate del necesitado. Jesús te ha encontrado en tu camino de vida, tal vez malherido y sin muchas esperanzas, pero Él ha cuidado de ti y te ha dado la salvación que nace de Su amor. ¿Crees que puedas amar así a tus prójimos?