El escándalo de los camioneros que usurpan el servicio de transporte público del conurbano asunceno llega a límites intolerables. Jamás tanto dinero público fue trasegado a bolsillos privados para que, a cambio, el usuario reciba un servicio tan miserable. Servicio que, digamoslo sin vueltas, debe estar siendo responsable de miles de casos de COVID con su consiguiente cuota de internados en TI y de fallecidos.