La vida es caminar, y si eliges caminar por la obediencia en el Evangelio, entrarás en una dinámica del Reino de Dios donde ya puedes vivir de ese gozo, felicidad y paz, pero aun así, no estar en la morada definitiva. Es un gran misterio permanente que sólo caminando por el camino Jesucristo dará sentido al entendimiento de lo que más importa en la vida. Acompáñame en esta reflexión y descubramos juntos en la claridad de la luz del Espíritu Santo lo que él puede hacer en cada uno de nosotros.