Los cenotes, constituyen quizá, el fenómeno natural más interesante de Yucatán. Sin ellos el antiguo pueblo maya hubiera carecido de agua suficiente, pues no hay ríos ni lagos de importancia en Yucatán. Estos pozos fueron llamados ts´onot por los mayas, y su significado literal es hoyo o agujero en el suelo.
Las rocas que existen en la llanura yucateca son conocidas como sedimentarias de tipo calizo, lo que provoca que, al infiltrarse el agua de las lluvias a través de las hendiduras del suelo, las rocas se vayan desgastando, y a través de cientos de años se formen grandes cavernas o depósitos de agua, hasta que finalmente colapse el techo de la caverna dejando ver sus interiores.
Los cenotes pueden ser divididos en cuatro tipos: Semiabiertos o en forma de cántaro, abiertos, de caída libre, "antiguos cenotes", o aguadas y tipo caverna.
#TúDestinoMéxico