Aunque no sabemos el día y la hora de Su próxima venida, Jesús nos invita a prepararnos con fe mientras le esperamos. Durante esta temporada de Adviento, los creyentes estamos invitados a esperar con paciencia, humildad, y con los ojos puestos en las promesas que Dios tiene para nosotros. Aunque nuestros pecados nos llevan a caminar en las tinieblas, toda esperanza está puesta en el Hijo de Dios, quien vendrá en el día final a darnos la vida eterna.