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El 14 de octubre de 2025 marcará el final de una era. Ese día, Microsoft dejará oficialmente de ofrecer soporte y actualizaciones de seguridad para Windows 10, el sistema operativo que durante casi una década ha estado presente en millones de ordenadores en todo el mundo.
Aunque Windows 11 lleva ya tres años entre nosotros, la realidad es que Windows 10 sigue siendo el sistema más utilizado globalmente. Su estabilidad, compatibilidad y madurez lo convirtieron en un estándar, sobre todo en entornos de trabajo y educación. Pero ahora toca tomar decisiones.
Windows 10 se lanzó en julio de 2015 como la versión que “cerraba el ciclo” de las actualizaciones masivas. Microsoft prometió un modelo de sistema operativo “como servicio”, con mejoras continuas en lugar de nuevas versiones.
Y durante años, funcionó: el sistema se mantuvo rápido, seguro y muy adaptable. Versiones como la 1909 o la 21H2 fueron especialmente populares por su equilibrio entre rendimiento y estabilidad. Pero el tiempo pasa, y las exigencias de seguridad actuales van mucho más allá de lo que Windows 10 puede ofrecer sin soporte.
Si decides seguir usando Windows 10 después del 14 de octubre de 2025, tu ordenador seguirá funcionando, pero dejará de recibir parches de seguridad. Esto significa que, poco a poco, quedará expuesto a nuevas vulnerabilidades.
Sin esas actualizaciones, cualquier fallo descubierto por ciberdelincuentes podría convertirse en una puerta abierta. Además, muchos programas y navegadores dejarán de dar soporte progresivamente, lo que puede afectar a la compatibilidad y al rendimiento.
Microsoft ofrecerá una opción llamada Extended Security Updates (ESU), pensada inicialmente para empresas y administraciones, pero que también estará disponible para usuarios domésticos.
Y aquí viene la buena noticia: en Europa, si accedes con una cuenta de Microsoft (Outlook o Hotmail), podrás beneficiarte de un año adicional de actualizaciones de seguridad de forma gratuita.
Después de ese primer año, se espera que el servicio sea de pago, aunque Microsoft aún no ha confirmado los precios. Esta extensión puede ser una buena solución temporal para quienes aún no quieran o no puedan actualizar su equipo.
Actualizar a Windows 11 es la vía natural, siempre que tu ordenador cumpla los requisitos: TPM 2.0, arranque seguro y procesadores modernos. Si no es así, existen métodos no oficiales para instalarlo en equipos antiguos, aunque pueden implicar riesgos y pérdida de soporte.
Otra alternativa es Windows LTSC (Long Term Servicing Channel), una versión diseñada para entornos profesionales y sistemas embebidos, que ofrece soporte extendido y actualizaciones de seguridad durante más tiempo. No está pensada para el usuario doméstico, pero puede ser una opción viable para quienes quieran mantener Windows 10 de forma más controlada.
El fin de soporte puede ser también una oportunidad para explorar otras opciones: Linux es más accesible que nunca, con distribuciones como Ubuntu, Mint o Zorin que ofrecen una experiencia muy parecida a Windows, gratuita y segura.
Para muchos usuarios que solo necesitan navegar, trabajar con documentos o ver contenido multimedia, puede ser una transición más sencilla de lo que parece.
El adiós de Windows 10 no significa solo el fin de un sistema operativo, sino el cierre de una etapa tecnológica. Millones de ordenadores, especialmente en empresas, centros educativos y hogares, tendrán que decidir entre seguir en terreno conocido o dar el salto a algo nuevo.
Sea cual sea la elección, lo importante es hacerlo de forma informada y segura. Porque al final, mantener actualizado nuestro sistema no es solo cuestión de rendimiento, sino de proteger nuestra información.
¿Existe un ámbito que se haya desarrollado ostensiblemente más que los demás gracias a la tecnología? En caso de existir, ¿podría ser alguno de los siguientes?
La lista es larga, y la verdad es que podríamos decantarnos por cualquier de estas opciones o de aquellas otras que estéis pensando vosotros. Y quizá por ello no podríamos decir cuál es…. “La más beneficiada”.
Bienvenidos a YslaMac. Recibid un saludo de Amador Cámara, #elPeriodista de La Ysla De Los Macníficos. En este Report de octubre de 2025 os voy a decir cuál podría ser una de esas candidatas a ser la actividad que más ha avanzado gracias al avance tecnológico: me refiero a la Fisioterapia.
Sabéis que una de mis pasiones es correr… el llamado running. Lo llevo practicando 30 años. Creo que he tenido suerte porque nunca me he visto obligado a afrontar grandes males. Bastantes esguinces de tobillo, muchos problemas en los isquiotibiales, algún problema de espalda (no motivado por el correr, pero que acaba afectándote), y no recuerdo mucho más.
Por esto y por los masajes de descarga (para descargar sobrecargas musculares consecuencia de entrenamientos intensos) he ido bastante al fisio. Pero mi experiencia había sido, hasta ahora, manual. Es decir, iba al fisio y me daba un masaje con las manos, o me trataba los esguinces de tobillo o los isquiotibiales con sus manos, dando una buena paliza.
Pero mi última lesión ha sido diferente. Una mala pisada me ha generado un problema en la rodilla, con una microrotura en el menisco. Es la que ahora me estoy tratando con una fisioterapia totalmente diferente a la que conocía, y que esta marcada por el uso de tecnología.
Os recomiendo escuchar el #podcast si queréis conocer todos los pormenores de mi experiencia fisio-tecnológica. No obstante, os dejo un avance de la tecnología a la que me refiero:
Esto es un claro ejemplo de fisioterapia basada únicamente en el uso de máquinas, de tecnología.
Os espero en el podcast.
Gracias por estar ahí. Nos seguimos escuchando cada mes en yslamac.es (con “y” griega), en Amazon music, spotify, apple podcast, ivoox y YouTube, o en vuestro podcacher favorito.
Mandadme vuestros comentarios a través de vuestro podcatcher habitual aunque nosotros estamos intentando que nos encontremos todos en iVoox. Por tanto, y si os apetece, dejadnos vuestro comentario en iVoox.
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Y por supuesto, no dudéis en hacerme llegar cualquier tipo de sugerencia, duda o inquietud que tengáis a través del mail [email protected] o de la cuenta de X @4enYslaMac
Además, me encantaría recibir propuestas de temas a tratar… a ser posible centrados en el periodismo o el deporte en relación con la tecnología o, dicho de otra forma, de tecnología aplicada al deporte o al periodismo
Nos vamos oyendo.
Vivimos rodeados de tecnología. Cada día tocamos pantallas, teclados, auriculares y cámaras sin pensar demasiado en la cantidad de polvo, grasa o pequeñas partículas que se acumulan en su superficie. Pero detrás de cada dispositivo hay componentes delicados que necesitan un mínimo cuidado para seguir funcionando como el primer día. Y ahí es donde entra en juego algo que muchas veces pasamos por alto: la limpieza y el mantenimiento. Y ahí resulta fundamental la microfibra.
Bienvenidos a YslaMac. Soy Lorenzo, #elAlmirante de #LaYslaDeLosMacnificos, y en mi #report de octubre de 2025, voy a hablar precisamente de eso: cómo mantener limpios y en buen estado nuestros dispositivos electrónicos, desde el móvil que usas a diario hasta el portátil o los auriculares que te acompañan en el trabajo o el ocio.
Si mi pasado #Report ya abordé el asunto de la limpieza, y #elPiloto también nos dio algunos consejos en su último #Report, hoy continúo yo con la esperanza de que cale la importancia de la limpieza y el mantenimiento de los equipos.
No se trata solo de estética o de mantener las pantallas sin huellas. Limpiar correctamente nuestros dispositivos es una forma de proteger su funcionalidad, prolongar su vida útil y evitar problemas de rendimiento. Un teclado con polvo acumulado puede fallar; una rejilla obstruida puede provocar sobrecalentamiento; una lente sucia puede arruinar una foto o una videollamada.
A lo largo de los próximos episodios, exploraremos paso a paso las mejores técnicas de limpieza, desde el uso de paños de microfibra hasta el papel del alcohol isopropílico, las toallitas especiales e incluso los errores más comunes que todos hemos cometido alguna vez.
Cuando pensamos en limpiar nuestros dispositivos electrónicos —teléfonos, ordenadores portátiles, pantallas, cámaras— solemos imaginar un objeto sencillo pero esencial: el paño de microfibra. Estas piezas de tela aparentemente simples esconden un diseño y unas propiedades que las convierten en herramientas indispensables para mantener nuestros gadgets en buen estado. En este episodio vamos a explorar qué es la microfibra, cómo funciona, por qué es la elección preferida de técnicos y usuarios, y cómo usarla correctamente para garantizar la mayor vida útil de nuestros equipos.
Os doy algunos apuntes:
En un mundo donde dependemos cada vez más de nuestros dispositivos, cuidarlos físicamente no es solo una cuestión estética. La acumulación de polvo en ventiladores y rejillas puede afectar la refrigeración interna. Las huellas y manchas en pantallas táctiles pueden influir en la precisión del reconocimiento táctil. Las lentes sucias en cámaras pueden arruinar una fotografía irrepetible. Un simple paño de microfibra es capaz de alargar la vida útil y el rendimiento de nuestros equipos, evitando reparaciones costosas.
Otro producto que abordo en mi podcast es el alcohol isopropílico, conocido a menudo como IPA: un solvente volátil que se evapora con rapidez y deja pocas o ninguna impureza cuando se usa correctamente. Su capacidad para disolver grasas, aceites y residuos lo convierte en una herramienta muy útil para eliminar huellas, restos de adhesivos, suciedad grasienta en conectores y residuos en superficies plásticas y metálicas. También se emplea para desinfectar, aunque en electrónica lo que interesa principalmente es su poder desengrasante y su rápida evaporación.
Si quieres saber más, escucha el podcast. Te espero.
Temporada 10 en YslaMac. Se dice pronto ¿verdad? Pues comenzamos en septiembre de 2025 la décima temporada del #podcast #LaYslaDeLosMacnificos.
Los #naufragos estamos encantados de llevar 10 años haciendo #podcasts, y nuestra intención es seguir haciéndolo.
En este primer podcast colectivo de la temporada 2025/2026 nos centramos en nuestro cumpleaños, en lo que hemos hecho en el pasado, y lo que tenemos previsto hacer en el futuro. Pero también mantenemos las secciones habituales destacando como tema principal del programa la reciente #Keynote en la que #Apple ha presentado, entre otras cosas, el iPhone 17.
Acabamos la pasada temporada con una keynote, y empezamos la nueva con otra keynote. Sí. Nos gusta Apple, aunque ello no quita que también seamos críticos, muy críticos, cuando hay que serlo.
¡¡10 años de podcasting!! No nos cansamos de decirlo porque estamos tremendamente orgullosos de ello.
En esta temporada 2025/2025 continuaremos con contenidos como:
Enseguida vamos con las secciones habituales del programa, pero antes queremos repasar lo que tenemos previsto para esta especial 10ª Temporada que comenzamos hoy y que concluirá el próximo mes de agosto.
Todo esto está ya y seguirá estando. Pero… ¿qué hay de nuevo en esta nueva temporada?
El asunto principal del podcasts, es decir, la #Ronda, ha sido -además del inicio de la 10ª Temporada-, la keynote que Apple ha realizado a principios de mes, y donde ha presentado, entre otras cosas, el nuevo iPhone 17.
El debate ha sido amplio y profundo. Totalmente recomendable escuchar el podcast. No obstante, os avanzamos algunas de las consideraciones de los #naufragos.
#elAlmirante destaca:
#elCodigoFuente destaca:
#elPeriodista destaca:
#elPiloto destaca:
En el #podcast no podía faltar la sección (Radar) en la que se repasan las noticias tecnológicas que marcan la vida diaria en #YslaMac. #elPiloto señala lo más destacado en su Flash de actualidad del que os ofrecemos un avance:
Los náufragos recordamos en cada YslaMac los Reports (#podcasts individuales) que hemos publicado a lo largo del mes que concluye. Aunque en esta ocasión ha que recordar los de septiembre pero también los de agosto. Aquí tenéis el resumen:
Agosto:
Septiembre:
Esto es todo, aunque puedes encontrar mucho más en el #podcast. No dejes de escucharlo, y esperamos tu #feedback.
Definitivamente a #elPiloto de YslaMac se le ha ido de las manos. En episodios anteriores nos contó su obsesión por la limpieza (física y digital) de sus dispositivos. Hoy completa y cierra el círculo con la adquisición de un nuevo accesorio. Ya no hay elemento de suciedad que se le resista. Es un Jedi de la limpieza.
Existen muchos dispositivos que «exhalan» aire a presión. Sixto ha optado por la marca de tecnología de la cadena de supermercados Aldi, que hace unas semanas comercializó en promoción el Ambiano soplador 2 en uno. Ya no podemos enlazarte al artículo, pero puedes encontrar similares en tiendas como Amazon o AliExpress a precios similares. Su peculiaridad principal es que también tiene función de aspiración. Recovecos, ¡rendíos!
A parte de esta limpieza física, ha sufrido lo suyo limpiado de archivos digitales para dejar sitio a iOS y poder instalar su versión 26. Tuvo que emplear como ayuda Phone Cleaner App. #elPiloto tiene la impresión de que, en esta ocasión, Apple ha sido más exigente y le ha requerido más de 16 Gb libres en su iPhone para proceder a la instalación. ¡Qué injusta es Apple!
Durante años fui fiel a Chrome por sus DevTools, el estándar para desarrollo web moderno. Pero seamos sinceros: la RAM y la batería de tu Mac sufren más que si estuvieras minando criptomonedas. Safari, el navegador nativo de Apple, es todo lo contrario: fluido, eficiente y la batería aguanta jornadas enteras sin despeinarse. Sin embargo, en cuanto necesitas herramientas más avanzadas para desarrollo web, te encuentras limitado y deseando más opciones.
Desde hace tiempo vengo leyendo y escribiendo artículos, viendo comparativas y probando todos los navegadores que caen en mis manos con la idea utópica de encontrar ese único navegador que lo domine todo. Pero el panorama se ha puesto todavía más interesante con la llegada de la IA. De hecho, pasé una tarde entera debatiendo esto con Perplexity y ChatGPT, afinando mi decisión, y te la cuento al final. Antes, vamos por un repaso esencial… como en una charla entre colegas.
Mi experiencia estos meses resume toda esta batalla: Safari funciona de maravilla en los Macs actuales, especialmente desde los M1 en adelante, donde la eficiencia del sistema y la batería se disparan. En mi viejo MacBook Pro usaba Chrome por velocidad, pero en el M1 fue el único software que conseguía activar los ventiladores y calentar el equipo, incluso utilizando Rosetta. Abandoné Chrome, y me lancé a usar Safari para todo, incluso para implementar webs sencillas. Sin embargo, a la hora de revisar el trabajo en otros navegadores, las diferencias aparecen. Chrome, al ser el más utilizado, es el referente, y me ha tocado volver a testear muchas webs que en Safari se veían perfectas pero en Chrome no tanto.
¿La clave? Safari para el día a día y Edge para desarrollo web. Edge tiene todos los beneficios de Chromium sin devorar recursos como Chrome, y permite instalar las extensiones que todo desarrollador ama. Así mantengo ese binomio eficiente y flexible. Si usara Windows, combinaría Edge y Brave para sacar lo mejor en privacidad y desarrollo. En Mac, Safari debería ser tu navegador principal, y si llega el momento de programar, Edge te da todo lo que pides sin comprometer tu Mac.
No temas tener varios navegadores abiertos, pero gestiona con cabeza: perfiles separados por proyecto, extensiones bien elegidas y test en todos los motores posibles. Hoy los Mac soportan esta multitarea sin despeinarse. El navegador perfecto no existe, pero sí el combo ideal para cada momento. La experiencia, como el desarrollo web, siempre está en adaptación continua.
Safari para la navegación normal. Edge como herramienta de batalla. Elige el combo que se adapte a tus rutinas y saca el máximo partido a tu entorno. Y si solo quieres ver tu serie favorita, ya sabes que Safari o Edge no te van a fallar.
Foto de portada Campaign Creators en Unsplash
Estoy desesperado con mis AirPods de primera generación. No aguanto el no poder subir y bajar el volumen cuando yo quiera.
Bienvenidos a YslaMac. Recibid un saludo de Amador Cámara, #elPeriodista de La Ysla De Los Macníficos. Estoy encantado de iniciar la décima temporada de YslaMac… Se dice pronto, que el podcats lleva 10 años ininterrumpidos en emisión… ahí es nada.
Espero que hayáis pasado una magníficas vacaciones, y yo espero estar a la altura de vuestras expectativas.
Septiembre de 2025, y en mi #Report voy a ejercer mi “derecho al pataleo”. Voy a proclamar a los cuatro vientos algo que no sólo no me gusta, sino que me exaspera de uno de los productos de Apple. Es mi aportación a esta nueva sección de #YslaMac que hemos bautizado «Hoja de Reclamaciones».
Mis AirPods de primera generación funciona muy bien. Llevo con ellos varios años, y una he tenido ningún problema. Sin embargo, hay algo que eché de menos desde el principio: la manera de subir y bajar el volumen.
¿Sabéis cómo se hace? Muy simple: le das dos toquecitos a cualquier de los auriculares, llamas a Siri, y le dices que sube o baje el volumen un punto, dos puntos… lo que tu quieras.
En un principio podría parecer fácil e incluso útil. Vamos a ver. Fácil, es. Y útil, también. Pero hay que tener en cuenta las diferentes situaciones en las que nos puede hacer falta subir o bajar el volumen de lo que estamos oyendo, o dejarlo en pausa.
Si estás solo en casa, o dando un paseo por el parque… genial. Pero ¿Qué pasa si vas por la calle, lleno de gente y de coches, escuchando tu podcast y necesitas subir el volumen a causa del ruido en tu entorno? O que te encuentres con alguien, vas a saludarlo, y necesitas pausar el podcast. Se me ocurren cientos de situaciones más de este estilo.
Creo que es infinitamente más útil y práctico darle tú con el dedo a alguno de los auriculares, y ejercer la acción que necesitas. Porque eso de ir por la calle, rodeado de ruido, y para subir el volumen de tus AirPods tener que pegar una voz diciendo:
Incluso en ocasiones me da vergüeza llamar a Siri y que la gente me escuche. ¿Qué queréis que os diga? Soy así.
¿No sería más fácil, como digo, darle tú con un dedo haciendo algún gesto predeterminado y que al momento tu orden esté ejecutada?
Pues no. Los AirPods de primera generación no lo pueden hacer. Sí es cierto que ese “doble toque” puedes configurarlo para que sea…
Pero sólo puedes configurar una de estas opciones, y entonces para hacer las otras debes llamar a Siri… ¿cómo? Sacándote el iPhone del bolsillo. ¡¡¡Vaya tela!!!
Es cierto que en modelos posteriores han ido solventando esta carencia hasta llegar al modelo actual, el AirPods Pro 2 donde puedes hacerlo tanto llamando a Siri como dando tú con el dedo de diferentes maneras según lo que quieras que hagas.
Es decir, esos modelos posteriores y más avanzados ya hacen lo que yo le pido a mis AirPods de primera generación, y sin embargo, mis AirPods no lo hacen.
Creedme si os digo que no es un problema de desarrollo tecnológico porque tengo otros para ir a correr, que me los compré antes que los AirPods, me costaron una cuarta parte que el precio de los AirPods, y sin embargo controlo el volumen, y el reproducir y pausar pulsando con el dedo sobre cualquier de los dos auriculares.
¿Por qué Apple no implementó esto en los AirPods de primera generación?
Pues porque no quisieron. Y la verdad es que me fastidia, y mucho, porque los uso bastante y estoy siempre sacándome el iPhone del bolsillo para ir regulando el volumen del audio, o pausando, etc
Está claro que para adquirir mis AirPods de primera generación hice una inversión importante, y no los voy a meter en la caja y gastarme otro pastizal para comprar otros más avanzados, cuando ¡¡¡los míos podían y pueden hacerlo, pero Apple no quiso!!!
Aguantaré con ellos y me aguantaré con la incomodidad hasta que por el uso por lo que sea me vea obligado a adquirir un nuevo modelo.
Por eso, en el inicio de esta décima temporada de YslaMac, y haciendo uso de nuestra «Hoja de Reclamaciones», le pongo a este Report el primer sello de esta nueva sección.
Es todo.
Nos vamos oyendo.
¿Conoceis el agua micelar?
Lo que sí estoy seguro es de las dificultades que tenéis para mantener limpios vuestros…., por ejemplo, AirPods.
Está claro que cuanto más los usamos, más suciedad se va acumulando. Mejor dicho, no es suciedad cualquiera, son esas sustancias naturales que nuestros oídos generan y que, sinceramente, no lucen nada bien en nuestros auriculares. Sí, seguro que todos estamos pensando en esos restos de cerumen antiestéticos que se pegan allí. A mí eso me incomoda mucho, no me gusta verlos sucios, más por estética que por cualquier otra razón.
Bienvenidos a YslaMac. Soy Lorenzo, #elAlmirante de #LaYslaDeLosMacnificos, y en mi primer #report de la 10ª temporada de YslaMac, el correspondiente al mes de septiembrede 2025, os voy a contar el sistema de limpieza que me recomienda el fabricante y se basa en un producto acuoso que quizás ya conozcan: el agua micelar.
Hoy quiero contaros cómo lo hago.
El agua micelar es básicamente una solución a base de agua que contiene unas pequeñas partículas llamadas micelas. ¿Y qué son estas micelas? Son como pequeñas bolas microscópicas que funcionan como imanes para atraer y atrapar la suciedad, el polvo, el maquillaje y hasta la grasa. Esto hace que limpiar con agua micelar sea muy suave pero muy efectivo.
¿Qué la compone? Principalmente agua purificada y tensioactivos suaves, que son los responsables de formar esas micelas. Uno de los tensioactivos más comunes y efectivos es el PEG-6 Caprylic/Capric Glycerides.
¿Por qué es tan buena para limpiar objetos delicados? Porque no usa químicos agresivos ni alcohol, su acción es suave y segura.
¿Por qué cada vez más personas están usando agua micelar para limpiar sus AirPods? La verdad es que este producto tiene varias ventajas que lo hacen ideal para un dispositivo tan delicado como unos auriculares inalámbricos. Si escuchas el podcast, los conocerás.
Detengamonos en el proceso práctico para llevar a cabo la limpieza. Os resumo el proceso que está ampliamente desarrollado en el podcast.
Necesitamos…
• Agua micelar, que es un producto suave y eficaz
• Algodones o paños de microfibra
• Un paño limpio y seco para el secado final
• Opcionalmente, un bastoncillo para llegar a zonas difíciles.
Antes de empezar, lo más importante: desconecta y apaga tus AirPods.
Luego, toma un algodón o mejor, un paño suave y humedécelo ligeramente con agua micelar. Comienza limpiando las superficies externas de los AirPods con movimientos suaves.
Después de la limpieza con agua micelar, seca cuidadosamente los AirPods con un paño limpio y seco. Asegúrate de que no quede humedad visible antes de volver a usarlos o guardarlos.
Un consejo extra: realiza esta limpieza con regularidad, sobre todo si usas los AirPods frecuentemente y en ambientes con polvo o suciedad. Así evitarás la acumulación de cerumen o residuos, que no solo afectan la estética sino también el funcionamiento y la calidad del sonido.
Y recuerda, la clave está en la suavidad y la paciencia: usa poco líquido y movimientos suaves para proteger tus AirPods y alargar su vida útil.
También os cuento en el podcast algunos de los errores más comunes, a la vez que os doy saris consejos muy pero que muy interesantes porque, de no tener cuidado, nuestros AirPods pueden peligrar.
Por último, aclarar que el uso de agua micelar es seguro si se hace con cuidado y poco líquido, a diferencia de otros productos químicos que pueden ser dañinos.
Así que ya sabes, evita estas malas prácticas y mitos, y cuida bien tus AirPods para que duren mucho y funcionen al 100%.
Y hasta aquí nuestro episodio de hoy, donde hemos hablado sobre un método sencillo y efectivo para mantener limpios tus AirPods: la limpieza con agua micelar.
¿Eres de los que reciclan (Ecotic) o de los que acumulan sin cesar?
¿Has entendido ya que debes deshacerte de…
que no has utilizado desde que los guardaste en un cajón hace 10 años por si algún día hace falta?
Soy sixcamara, #elPiloto de YslaMac y en mi #Report de agosto de 2025 para la Ysla de los Macníficos vamos a hablar sobre qué podemos hacer con todos esos residuos TICs que tenemos olvidados en casa, acumulando polvo.
Encontrarás artículos que merece la pena conservar. No me cansaré de recordar lo bien que suena el equipo HIFI de la familia de Susana, mi pareja. Incluso, aunque necesite una pequeña reparación, merece la pena ponerlo a punto y darle uso. Si no lo vas a usar tú seguro que en tu círculo de amigos o de familia encontrarás a alguien a quien le interese.
Las plataformas de venta de artículos de segunda mano son otra opción. Tanto si funcionan como si no hay un comprador para cada artículo. Oye y se venden, si no más caros más baratos. Pero total, para tenerlos en un cajón, ¿qué mas da? Lo vendes a otro que le dé un uso mejor.
David, #elCódigoFuente de YslaMac, por ejemplo, guarda todas las fuentes de alimentación de sus aparatos. Ahora mismo al escucharme estará echando una sonrisilla … y su mujer también, jejeje.
Y para todo lo demás, que ya no usas, está roto o no te ata ningún vínculo sentimental, puedes llevarlo al punto limpio o, desde hace unos pocos años, a un punto de recogida de EcoTic.
Misión: Atrapar a todos … tus aparatos eléctricos olvidados. Ecotic coordina la recogida y reciclaje de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (denominados RAEE) de fabricantes distribuidores y consumidores, de forma eficaz y rentable
Visión: Ser esa vocecita simpática que te recuerda: “oye, recicla ese cacharro abandonado”.
En 2023, Ecotic gestionó más de 121.000 toneladas de RAEE procedentes tanto del ámbito doméstico como profesional . Una cifra más detallada: en el mercado doméstico gestionó 106.225 toneladas de residuos eléctricos y electrónicos durante ese mismo año.
Dispone de la Fundación Ecotic Clima, que apoya a instaladores para gestionar de manera eficiente y efectiva los residuos de equipos de climatización. De este modo la organización presta servicios a productores, distribuidores y consumidores.
Con miles de puntos de recogida, una app que te guía, como si fuese la Google Maps del reciclaje, y una sección que se ocupa de equipos de climatización, tienen cubiertos muchos aspectos del reciclaje tech. ¿Y tú, te animas a reciclar de una u otra manera?
Sixcamara para la Ysla de los Macníficos, fin de Report.
Seguro que te suena esta situación: entras en Instagram para ver un vídeo que te han mandado… y, sin darte cuenta, han pasado 45 minutos. Has visto a un tipo arreglando un coche clásico, un perro haciendo piruetas, un tutorial de cocina imposible y hasta cómo afilar un cuchillo para cortar un tomate tan fino como un folio. Y claro, llega la gran pregunta: ¿cómo he llegado hasta aquí si solo iba a ver un vídeo de mi sobrino?
La respuesta está en una palabra: algoritmos.
Pequeños programas que saben más de nosotros que nosotros mismos. Están en todas partes: en redes sociales como Instagram, TikTok o X (antes Twitter), en servicios de streaming como Netflix, Disney+ o Prime Video… y también en un montón de aplicaciones “serias” como las de predicción meteorológica, navegación aérea o detección de fraudes bancarios.
👉 Pero ojo, en este episodio del podcast me centro en los malos algoritmos, esos que no buscan ayudarte, sino atraparte.
Técnicamente, un algoritmo es un conjunto de pasos que se siguen para resolver un problema o alcanzar un objetivo. En informática, suelen escribirse en lenguajes como Python y se alimentan de datos de entrada para darte un resultado de salida.
Si lo quieres más claro: un algoritmo es como una receta. Tú pones los ingredientes, él sigue los pasos, y al final te devuelve un plato. Eso sí, en vez de tortilla de patatas, a veces lo que te devuelve son 20 vídeos de gatitos bailando… y una hora menos de tu vida.
Las redes sociales y las plataformas de streaming utilizan sus algoritmos para analizar absolutamente todo:
Con toda esa información crean tu perfil invisible y empiezan a lanzarte contenido adaptado a ti. Pero no solo buscan darte lo que te gusta, también juegan con tu cerebro.
La clave está en la dopamina, un neurotransmisor que libera nuestro cerebro cuando algo nos gusta o nos genera placer. Es como el botón de “me gusta” interno: te hace sentir bien y te invita a repetir la acción.
Las redes sociales lo saben y lo usan a su favor. Cada “me gusta”, cada scroll, cada vídeo sorpresa está pensado para activar ese mecanismo una y otra vez.
Otros trucos habituales son:
El resultado ya lo conoces: pierdes la noción del tiempo, te cuesta concentrarte en cosas largas y terminas comparando tu vida con la versión idealizada que muestran los demás.
En los adolescentes, el efecto es todavía más fuerte: acostumbrados a estímulos rápidos y constantes, cada vez tienen menos paciencia para todo lo que no sea inmediato.
No existe una fórmula mágica, pero sí pequeños trucos que marcan la diferencia:
Yo mismo reconozco que no siempre sigo mis propios consejos
🎙️ De todo esto hablo en el nuevo episodio de El Código Fuente de la Ysla de los Macníficos. Un capítulo que mezcla anécdotas, ejemplos reales y trucos prácticos para que los algoritmos no sean los que decidan por ti.
Porque una cosa es disfrutar de un rato de vídeos divertidos… y otra muy distinta es dejar que te roben la tarde entera sin darte cuenta.
Imagen de portada: Foto de Mariia Shalabaieva en Unsplash
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