Habitantes de San José Las Flores en Chalatenango sufren del COVID-19, sin embargo no tienen atención médica.
San José Las Flores, un pueblo ubicado en Chalatenango al norte de El Salvador, conocido por su modelo de organización comunitaria, fue uno de los más golpeados por la guerra civil salvadoreña que terminó hace 28 años.
Hoy al parecer el coronavirus parece acecharles, pese a que los más de 1,600 habitantes cumplen estricta cuarentena voluntaria.
La rutina del pueblo se ha paralizado. Los niños ya no juegan en la cancha del parque central y los ancianos ya no se reúnen en el quiosco por las tardes.
Felipe, un habitante del lugar descansa en una hamaca colgada en los polines de su vieja casa. Con sus ennegrecidas uñas corta los gajos de una mandarina y se queja: “He estado bien fregado, viera. Un catarro que nunca había tenido me tiene sin poder hacer nada”.
Felipe, quien combatió durante los años de la guerra, sufre hoy una enfermedad respiratoria de la que no se mejora.
Eso lo obligó a buscar ayuda médica en otros municipios, sin embargo ningún medico quiso atenderlo, hasta que en Guarjila, un municipio cercano, encontró un doctor que le dijo “yo a usted lo conozco”, lo examinó y le diagnosticó neumonía, esa consulta le costó cinco dólares.
Las cifras oficiales no reportan casos de COVID-19 en San José Las Flores, pero la realidad es que hace 20 días hubo un caso positivo y varios de sus habitantes fueron diagnosticados con neumonía.
La alcaldesa del lugar Buenaventura Tobar no sabe explicar por qué ese caso no aparece registrado en las estadísticas oficiales.
AUDIO TOBAR 17 JULIO CASTRO
San José Las Flores en Chalatenango es solo uno de los 34 municipios salvadoreños que el 15 de julio no contaba con ningún caso, según las cifras oficiales.