Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, los síntomas más comunes de la viruela símica son fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de espalda, falta de energía y ganglios linfáticos inflamados.
A estos síntomas le sigue o acompaña una erupción que puede durar de dos a tres semanas. La erupción se puede ubicar en la cara, las palmas de las manos, las plantas de los pies, los ojos, la boca, el cuello, la ingle y las regiones genitales o anales del cuerpo. El número de lesiones puede oscilar entre unas pocas y varios miles. Al principio, las lesiones son planas, luego se llenan de líquido y, a continuación, se forman costras, se secan y se desprenden, y por debajo se forma una capa nueva de piel, según ha explicado la OMS.
La manera de evitar el contagio es guardando las medidas de bioseguridad, tomando en cuenta que el virus de la viruela del mono es sustancialmente más resistente que el SARS-CoV-2, señala el Dr. Ortega.