El Protocolo de las Naciones Unidas para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas define este delito como “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación”.
La modalidad de trata de personas más conocida es la explotación sexual; sin embargo, se reconocen 16 modalidades distintas, entre las que se encuentra la mendicidad, matrimonio forzado, la trata con fines de explotación laboral, obligar a una persona a que cometa delitos, entre otras.
El Departamento de Estado de Estados Unidos publicó su informe anual sobre tráfico de personas en el mundo, en el cual El Salvador se encuentra en el Nivel 2, en vigilancia, porque El Salvador ha retrocedido en su lucha contra este flagelo. Así lo explican Moisés Gómez, coordinador de proyectos e investigador de la vicerrectoría de Proyección Social de la UCA y el padre Dionisio Báez, de la Orden de la Merced y coordinador general de "Misión Redentora".