La enorme cárcava está cubierta con plástico y al menos unas tres casas, en la parte superior del terreno, están en riesgo de caer. A estas se suman otras viviendas que están en la parte inferior, a tal punto que los habitantes de estas han tenido que salir del lugar para no exponer sus vidas.
La colonia Saprissa se encuentra en una zona semi rural. Además del peligro que representan las cárcavas, hay un árbol de conacaste enorme que está expuesto a un posible derrumbe, situación que pone en riesgo otras casas, dicen los habitantes del lugar.
Guadalupe de Henríquez, habitante de la colonia Saprissa de Ciudad Delgado, en San Salvador, tiene su casa a orillas de la cárcava, por lo que sacó algunas de sus pertenencias y se fue del lugar a pedir posada en las cercanías, porque no tiene otro sitio donde acudir.
Henríquez dice que la cárcava se ha formado desde el 16 de junio del presente año.