Según datos de la Organización Mundial de la Salud, los Estados deben destinar al menos un 5% del gasto en salud como porcentaje del Producto Interno Bruto, para alcanzar una cobertura universal mínima.
Según Óscar Cabrera, presidente de la Fundación para el Desarrollo de Centroamérica, FUDECEN, con esa cobertura se podría obtener un paquete básico de salud como lo define la OMS, el cual consistiría en tener atención prenatal, acceder a inmunizaciones, contar con tratamientos contra las enfermedades transmisibles, optar al tratamiento de dolencias cardiovasculares y acceso a hospital, personal médico y medicinas.
Con la pandemia de covid-19, se develaron las vulnerabilidades existentes en el sistema de salud público, y esto repercutió en los riesgos de mortalidad prematura y morbilidad prematura, y morbilidad a raíz de la reducción en los servicios de atención primaria, dice Cabrera.